Normalmente no escribo artículos basados en programas de televisión, pero este despliegue de intolerancia machista lo merece. Yo soy heterosexual y tengo una relación monógama con mi pareja desde hace 11 años. Sí salgo a la defensa de la comunidad homosexual es porque me parece lo decente. Creo que Elsy Reyes hizo un muy buen trabajo mientras le permitieron hablar, y me gustaría aportar lo siguiente a un dialogo en que la cortaron tajantemente.

Antes que nada Sr. Arce, si el único fin del sexo es la reproducción, le pido que nunca más vuelva a tener relaciones sexuales por placer, que no utilice condones ni se masturbe. De hecho, limítese a tener sexo únicamente cuando sea con la clara intención de procrear y nunca más.

En cuanto a lo que es “normal”: En la antigua Grecia, cuna de grandes filósofos y matemáticos, lo normal era tener relaciones sexuales por placer entre hombres, y tenerlas con mujeres con fines de reproducción. En la Edad Media, lo normal era quemar a todos aquellos que La Iglesia considerara herejes, lo cual incluía a la gente zurda que neciamente insistía en utilizar su mano izquierda para escribir, de ahí el término despectivo “siniestro”. En la Alemania Nazi, 95% de los menores pertenecían a las juventudes Hitlerianas, esto era lo normal. “Normal” es una mera cuestión de convenciones sociales, y desgraciadamente en nuestro país es normal ser macho ignorante, como usted comprenderá.

Lo que es “natural” es aún más complicado. Hay animales homosexuales, así como hay animales asexuales y otros que pueden cambiar de sexo dependiendo las necesidades de su comunidad (ver Sequential Hermaphrodites). Además de esto, lo que se define como “natural” en una época cambia a la siguiente. ¿Es “natural” reproducirse por inseminación artificial, o hacerlo utilizando anestesias y cesáreas? ¿Está usted en contra de esto también?

Más allá de lo antes mencionado, su argumento homofóbico es taaaan anticuado. Efectivamente, lo natural para la reproducción humana es la copulación heterosexual. Efectivamente, si todos naciéramos con orientación homosexual, la especie tendría problemas para subsistir. Por otro lado, si todos fuéramos conductores de televisión, también desaparecería nuestra especie. Pero la naturaleza es sabia y pone diferentes impulsos en cada ser, algunos tienen el impulso de ser conductores de tele, otros médicos y otros granjeros. Es esta variedad lo que hace tan rica nuestra experiencia en este planeta. De igual manera, la naturaleza crea individuos con diversas orientaciones sexuales. Es por lo anterior que usted no debe preocuparse por la subsistencia de nuestra especie, créame, sobreviviremos! De hecho cada vez somos más (ya casi 7 mil millones) y sí vamos a sobrevivir como especie lo que necesitamos no es seguir copulando, sino ser más respetuosos y tolerantes con los otros billones de seres humanos, animales y vegetales con los que cohabitamos. De no hacerlo, terminaremos por acabar unos con los otros de manera violenta. Por medio de esta carta lo invito a practicar la tolerancia y el respeto a aquellos que, por cualquier razón, sean diferentes a usted.

Con toda cortesía,
Sergio Toporek