<?xml version='1.0'?><feed xmlns:opensearch='http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/' xmlns:s='http://jadedpixel.com/-/spec/shopify' xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom'><id>http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog</id><title>Toporek - Blog</title><author><name>Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog' rel='self'/><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog' rel='alternate'/><updated>2010-01-23T03:52:14-05:00</updated><entry><id>tag:db1@shopify.com,2010:articles/1437522</id><title>Carta abierta para Esteban Arce</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/rainbow.jpg?1261029772' alt='' /></p>
<p>Normalmente no escribo artículos basados en programas de televisión, pero este despliegue de intolerancia machista lo merece. Yo soy heterosexual y tengo una relación monógama con mi pareja desde hace 11 años. Sí salgo a la defensa de la comunidad homosexual es porque me parece lo decente. Creo que Elsy Reyes hizo un muy buen trabajo mientras le permitieron hablar, y me gustaría aportar lo siguiente a un dialogo en que la cortaron tajantemente.</p>
<p>Antes que nada Sr. Arce, si el único fin del sexo es la reproducción, le pido que nunca más vuelva a tener relaciones sexuales por placer, que no utilice condones ni se masturbe. De hecho, limítese a tener sexo únicamente cuando sea con la clara intención de procrear y nunca más.</p>
<p>En cuanto a lo que es &#8220;normal&#8221;: En la antigua Grecia, cuna de grandes filósofos y matemáticos, lo normal era tener relaciones sexuales por placer entre hombres, y tenerlas con mujeres con fines de reproducción. En la Edad Media, lo normal era quemar a todos aquellos que La Iglesia considerara herejes, lo cual incluía a la gente zurda que neciamente insistía en utilizar su mano izquierda para escribir, de ahí el término despectivo &#8220;siniestro&#8221;. En la Alemania Nazi, 95% de los menores pertenecían a las juventudes Hitlerianas, esto era lo normal. &#8220;Normal&#8221; es una mera cuestión de convenciones sociales, y desgraciadamente en nuestro país es normal ser macho ignorante, como usted comprenderá.</p>
<p>Lo que es &#8220;natural&#8221; es aún más complicado. Hay animales homosexuales, así como hay animales asexuales y otros que pueden cambiar de sexo dependiendo las necesidades de su comunidad (ver Sequential Hermaphrodites). Además de esto, lo que se define como &#8220;natural&#8221; en una época cambia a la siguiente. ¿Es &#8220;natural&#8221; reproducirse por inseminación artificial, o hacerlo utilizando anestesias y cesáreas? ¿Está usted en contra de esto también?</p>
<p>Más allá de lo antes mencionado, su argumento homofóbico es taaaan anticuado. Efectivamente, lo natural para la reproducción humana es la copulación heterosexual. Efectivamente, si todos naciéramos con orientación homosexual, la especie tendría problemas para subsistir. Por otro lado, si todos fuéramos conductores de televisión, también desaparecería nuestra especie. Pero la naturaleza es sabia y pone diferentes impulsos en cada ser, algunos tienen el impulso de ser conductores de tele, otros médicos y otros granjeros. Es esta variedad lo que hace tan rica nuestra experiencia en este planeta. De igual manera, la naturaleza crea individuos con diversas orientaciones sexuales. Es por lo anterior que usted no debe preocuparse por la subsistencia de nuestra especie, créame, sobreviviremos! De hecho cada vez somos más (ya casi 7 mil millones) y sí vamos a sobrevivir como especie lo que necesitamos no es seguir copulando, sino ser más respetuosos y tolerantes con los otros billones de seres humanos, animales y vegetales con los que cohabitamos. De no hacerlo, terminaremos por acabar unos con los otros de manera violenta. Por medio de esta carta lo invito a practicar la tolerancia y el respeto a aquellos que, por cualquier razón, sean diferentes a usted.</p>
<p>Con toda cortesía,<br />
Sergio Toporek</p>]]></summary><updated>2010-01-23T03:52:14-05:00</updated><published>2010-01-23T03:52:14-05:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1437522-carta-abierta-para-esteban-arce' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1321242</id><title>I AM HAPPY</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/Monillo.jpg?1253902139' alt='' /><br><br><br></p>
<hr width='470'>
<p>For Vilamon a.k.a. &#8220;Cachete&#8221; on her upcoming birthday.<br />
Celebrating 10 years of great friendship and unconditional love.<hr width='470'><br><br></p>
<p><strong>I AM <span class="caps">HAPPY</span></strong></p>
<p>I am happy you&#8217;re not mine,<br />
&#8220;mine&#8221; is not a thing to be. <br />
I am happy you can fly<br />
like the sun over the sea.</p>
<p>I am happy you&#8217;re not mine <br />
&#8217;cos possessions are not free.<br />
I do love to watch you shine<br />
like a star, eternally.</p>
<p>I am happy you&#8217;re not mine<br />
or his or hers or anyone&#8217;s.<br />
You&#8217;re compassionate and kind<br />
sharing all that&#8217;s in your hands.</p>
<p>I am happy you&#8217;re not mine,<br />
I&#8217;m just happy that you are,<br />
and I know I have been blessed<br />
to be here at the same time.</p>
<p>For many lifetimes and ten years<br />
we&#8217;ve shared laughter and some tears.<br />
You&#8217;re not mine, but I don&#8217;t care,<br />
in your next life I&#8217;ll be there.<br><br></p>
<hr width='470'>
<p><br><span class="caps">ABOUT</span> <span class="caps">THE</span> <span class="caps">PHOTO</span>:</p>
<p>That&#8217;s me in Acapulco and Vilamon in Thailand when we were babies.<br />
One of the funnest Photoshop projects I&#8217;ve ever done.</p>]]></summary><updated>2009-11-12T16:41:52-05:00</updated><published>2009-11-12T16:41:52-05:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1321242-i-am-happy' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1250152</id><title>En Realidad...</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/ojo.jpg?1253686540' alt='' /></p>
<p>Así como lo hiciera <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dante_Alighieri"> Dante</a> ante las puertas del Infierno, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Laozi"> Lao Tsé</a> comienza el camino al cielo con una advertencia. Cuando estamos a punto de adentrarnos en el <a href="http://ratmachines.com/philosophy/tao-teh-ching-spanish/chapter-1"> Tao Te King</a>, vemos una inscripción que dice:</p>
<p><strong>El Tao que se puede nombrar no es el verdadero Tao</strong></p>
<p>¡Qué paradoja! La primera descripción que ofrece Lao Tsé respecto al Tao (el camino), es que el Tao no puede ser descrito. ¿Deberíamos cruzar este umbral de todas formas? ¿Cuál sería la meta? De pronto, la inscripción en la antesala del cielo suena muy parecida a aquella del infierno:</p>
<p><strong>Los que entréis, perded toda esperanza</strong></p>
<p>De alguna manera, eso es exactamente lo que nos pide Lao Tsé, que abandonemos todas nuestras esperanzas, junto con todos nuestros miedos, sueños, prejuicios y expectativas. Todas esas construcciones mentales que, al crear un insaciable remolino de ilusiones, imponen un denso velo sobre el Tao eterno. Así, como una vacuna que introduce un agente patogénico a nuestro organismo con el fin de evitar que suframos la enfermedad, las pequeñas oraciones de Lao Tze nos protegen de los efectos negativos derivados de utilizar el lenguaje para delimitar una realidad indiferenciada e indescriptible.</p>
<p>Según la filosofía budista, el lenguaje es únicamente útil para describir la verdad relativa (Samvriti), una manera aprendida de percibir la realidad que presupone que las cosas existen de forma objetiva. Claro está que, un examen meticuloso de la realidad, nos presenta con una continua sucesión de fenómenos cambiantes sin existencia intrínseca. A esta falta de existencia objetiva independiente los budistas le llaman vacío (Sunyata) y es lo que constituye la verdad absoluta (Paramartha).</p>
<p>Es importante entender que, aun cuando el concepto de Sunyata no es sinónimo del vacío que la ciencia describe como la ausencia de materia/energía, el vacío físico es el catalizador de Sunyata. En 1910 el científico británico <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Rutherford"> Ernest Rutherford</a> descubrió que los átomos no eran partículas sólidas, como se creía, sino que más bien estaban constituidos casi completamente de espacio vacío. Hoy sabemos que la masa de un átomo representa únicamente una milésima de trillón de su volumen! Y que el 99.9% de dicha masa reside en su núcleo, mientras que el resto se encuentra en la energética nube de electrones. Si el átomo ocupara el volumen de un estadio de fútbol, su núcleo &#8220;masivo&#8221; sería del tamaño de un grano de arena flotando en el centro de dicho estadio. Esto quiere decir que todo lo que percibimos como sólido, nosotros mismos incluidos, es esencialmente vacío. Al avanzar rápidamente sobre la escala de magnitud descubrimos que los cuerpos interestelares también se encuentran separados por espacios inmensos. Lao Tsé afirmó que, &#8220;aunque hecho de barro, es el espacio vacío lo que hace útil al tazón&#8221;. El espacio permite el movimiento, el movimiento genera cambios, y el cambio es el principio básico del Sunyata. El vacío representa posibilidades y, en un universo fundamentalmente vacío, la realidad es fundamentalmente ilimitada. Esta visión de la realidad ha sido secundada por los padres de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mecánica_cuántica"> mecánica cuántica</a>. Según <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Werner_Heisenberg"> Werner Heisenberg</a>, &#8220;los átomos forman un mundo de potenciales y posibilidades, más que de objetos&#8221;, y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Erwin_Schrödinger"> Erwin Schrödinger</a> nos advierte que &#8220;es mejor no ver a las partículas subatómicas como entidades permanentes, sino más bien como eventos instantáneos, aun cuando estos eventos se unan para crear la ilusión de entidades permanentes&#8221;</p>
<p>Si yo soy la suma de mi cuerpo y mi mente, y hoy no retengo ni un solo átomo de mi cuerpo original ni los pensamientos de mi mente original, ¿porqué me sigo llamando Sergio Toporek? La única razón que permite esta constante es el consenso social. El lenguaje es extremadamente útil para generar y comunicar una experiencia compartida, pero es muy limitado y engañoso al describir la realidad última. El lenguaje describe el mundo de objetos que perciben nuestros sentidos, pero un análisis meticuloso de dichos objetos y sus características, los expone como meros conjuntos de relaciones entre fenómenos efímeros.</p>
<p>Cuando un rayo de sol cruza una precipitación pluvial, volteamos para admirar los bellos colores. Sin embargo, el arco iris no existe, excepto como una colección de relaciones entre fenómenos igualmente efímeros. Además de la luz y la lluvia, una parte crucial de lo que llamamos arco iris es nuestro sistema ocular-nervioso.  Un ojo humano normal contiene alrededor de 100 millones de células fotorreceptoras, de éstas, las 5 millones llamadas coniformes son primordialmente responsables por nuestra percepción cromática. 65% de las células coniformes son sensibles a la luz roja, 32% a la verde y 3% a la azul. Nuestra percepción del color resulta de la interacción entre dichas células fotorreceptoras y la manera en que nuestro cerebro interpreta su señal. Si modificamos o eliminamos uno de estos factores, como es el caso en diferentes especies, el arco iris se verá completamente diferente o desaparecerá por completo. Es tentador definir los diversos fenómenos que percibimos como si contaran con una existencia &#8220;real&#8221; e independiente, pero el arco iris no es algo que yo observo, más bien mi observación crea al arco iris. No hay objetos, tan solo relaciones. Si todo objeto contara con una identidad definida inmutable, la interacción sería imposible y nunca sucedería nada. Sin embargo, la realidad no es estática y en ella, todo es, gracias a que todo no es. Todo existe porque nada existe. Claro que muchos fenómenos parecen menos efímeros que una partícula subatómica o un arco iris, pero un sueño no deja de ser un sueño tan solo porque dura más.</p>
<p>Otro problema que surge al intentar describir la realidad con base en nuestra percepción sensorial, es que la mayor parte de dicha realidad escapa a nuestros sentidos. Por ejemplo, a lo que le llamamos <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luz"> &#8220;luz visible&#8221;</a> representa menos del 0.01% del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espectro_electromagnético"> espectro electromagnético</a>, pero el hecho de que no podamos ver las demás longitudes de onda no quiere decir que éstas no se manifiesten. Después de todo, algunas especies pueden ver la luz infrarroja o ultravioleta tan bien como nosotros vemos la &#8220;luz visible&#8221;. Lo mismo sucede con las ondas sonoras, el rango de frecuencias que podemos escuchar es verdaderamente insignificante comparado con todo el espectro sonoro. Claro que las longitudes de onda invisibles y las frecuencias inaudibles han sido incorporada a tecnologías sumamente útiles como la resonancia magnética, el ultrasonido y las telecomunicaciones, convirtiéndose así en parte integral de nuestra realidad inmediata.</p>
<p>Sería arrogante intentar definir la realidad con base en el consenso perceptivo humano ya que, como especie, tan solo hemos sido parte del Universo un 0.00015% de su existencia. Nuestras amplias limitantes sensoriales tan solo representan nuestra manera particular de relacionarnos con el mundo que nos rodea, pero asumir que lo que nos muestran es de alguna forma objetivo o absoluto es una ilusión. Nunca lograremos definir una realidad absoluta e independiente ya que somos parte del experimento que se observa. Nosotros modificamos la realidad con nuestra presencia. Esta aseveración va más allá de lo metafórico, y es uno de los hallazgos más sorprendentes de la cuántica. Se le conoce como el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Colapso_de_la_función_de_onda"> colapso de la función de onda</a> y trata sobre la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dualidad_onda_corpúsculo"> complementariedad onda/partícula</a> de la luz. Antes de intentar cuantificarla, la luz se comporta como una onda cuya presencia se expande en todas direcciones, pero al ejecutar una medición, la luz se &#8220;materializa&#8221; mostrándose como una partícula que existe únicamente en una posición. Así, la presencia de un observador consciente define el fenómeno que se está observando. Esto significa que no existe una realidad independiente del observador y todo pasa a ser relativo.</p>
<p>En el oriente, la idea de la relatividad fue conscientemente acogida por los pensadores budistas hace miles de años. A través del uso de las ciencias contemplativas, sabios como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Buda_Gautama"> Buda</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nāgārjuna"> Nagarjuna</a> llegaron a la conclusión de que el espacio, el tiempo y la realidad objetiva representaban una mera ilusión creada por nuestra mente discriminatoria. Estas revelaciones fueron categóricamente rechazadas en occidente, pero con los años, los científicos occidentales están alcanzando esta misma conclusión.</p>
<p>Por siglos el oeste apoyó la idea de una Tierra inmutable planteada por el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_geocéntrica"> modelo geocéntrico aristotélico</a>, pero en 1543 <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicolás_Copérnico"> Copérnico</a> desafió esta idea al sugerir que la Tierra giraba alrededor del Sol. 70 años después, las observaciones de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Galileo_Galilei"> Galileo</a> demostraron que, no solo la Tierra no era inmutable, sino que &#8220;el movimiento es como la nada&#8221;. Con esta frase Galileo declara que el movimiento absoluto no existe y que todo movimiento uniforme es relativo. En otras palabras, un objeto se mueve únicamente en relación a otro objeto. Mientras estoy sentado escribiendo este artículo la tierra se mueve a 30 km/s alrededor del Sol, y el Sistema Solar se mueve a 200 km/s alrededor de la Vía Láctea, pero independientemente a esta actividad cósmica y gracias a la inercia, mi movilidad se limita únicamente a mi entorno local inmediato.</p>
<p>Al explorar el movimiento, nuestro entendimiento del Universo fue aumentando. En 1687 <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Isaac_Newton"> Newton</a> publicó sus <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_de_Newton"> Leyes de la dinámica</a> y la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_gravitación_universal"> Ley de Gravitación Universal</a>, formulando así los principios de la mecánica clásica. Por los siguientes tres siglos el Universo fue entendido como una relación entre masas y fuerzas a través del tiempo. Mientras las masas y fuerzas eran variables, el tiempo era entendido como absoluto. Así fue hasta 1905, cuando un desconocido empleado de la oficina de patentes suiza publicó su <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_la_relatividad_especial"> Teoría Especial de la Relatividad</a>. Para 1916, cuando el ya famoso <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Albert_Einstein"> Albert Einstein</a> publicó la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Relatividad_general"> Teoría General de la Relatividad</a>, la comunidad científica había aceptado renuentemente dos principios muy contra-intuitivos: la equivalencia entre masa y energía, y la relatividad del tiempo. Hoy está demostrado que el paso del tiempo varía según la aceleración y la gravedad. Aun cuando suene extraño, el tiempo prácticamente dejará de fluir para alguien que viaje a alta velocidad hacia el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Horizonte_de_sucesos"> horizonte de sucesos</a> de un gran <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Agujero_negro"> agujero negro</a>.</p>
<p>Así que el movimiento y el tiempo son relativos en el espacio. Pero ¿qué podemos decir del espacio mismo? ¿es el espacio real y absoluto? El principio de localidad afirma que un objeto es afectado únicamente por su entorno inmediato. En otras palabras, los procesos físicos que ocurren en un lugar no deberían ejercer ningún efecto inmediato en la realidad existente en lugares distantes. Sin embargo, la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Interpretación_de_Copenhague"> Interpretación de Copenhague</a> de la mecánica cuántica crea un marco teórico en el que dos partículas pueden reaccionar simultáneamente, sin importar qué tan lejos se encuentren la una de la otra. Esto contradice los principios básicos del realismo local y, en la opinión de Einstein, confirmaba que la Interpretación de Copenhague era errónea e incompleta. En 1935 Einstein y sus colegas <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Boris_Podolsky"> Boris Podolsky</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nathan_Rosen"> Nathan Rosen</a> expusieron su caso en contra del comportamiento no-local al postular lo que se conoce hoy como la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_EPR"> Paradoja <span class="caps">EPR</span></a>. Einstein concluyó que la realidad no daba cabida a esta &#8220;tenebrosa acción a distancia&#8221;. Pero en 1982, el Universo se confirmó como un lugar espeluznante; el físico francés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alain_Aspect"> Alain Aspect</a> realizó una serie de experimentos en los que dos fotones continuaban reaccionando de manera simultánea aun cuando la distancia entre ellos aumentaba. En 1998 un experimento aún más preciso fue llevado a cabo por <a href="http://www.time.com/time/2004/innovators/200403/gisin.html"> Nicolas Gisin</a> con idénticos resultados. Estos experimentos destrozaron toda ilusión de localidad en un universo en el que, de pronto, &#8220;aquí&#8221; y &#8220;allá&#8221; se convirtieron en conceptos irrelevantes. Puesto que todas las partículas del Universo estuvieron <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Entrelazamiento_cuántico"> cuánticamente entrelazadas</a> en el momento del Big Bang, todas y cada una de ellas se encuentra conectada de manera no-local a todas las demás. Esta nueva visión holística del universo se comienza a parecer mucho a lo que los budistas de la escuela Mahayana describieran en el siglo <span class="caps">III</span> como la Red de Indra. Imagina una telaraña multidimensional cubierta con gotas de rocío. Cada gota existe en su lugar, pero contiene dentro de sí el reflejo de todas las gotas que la rodean, incluyendo su propio reflejo. Así, toda la realidad se multiplica infinitamente en cada una de las gotas y si una de ellas es eliminada, la apariencia de todas las demás es afectada inmediatamente. Este es un fenómeno que los budistas llamaron co-surgimiento interdependiente (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pratītyasamutpāda"> pratītyasamutpāda</a>) y que los físicos hoy llaman <a href="http://plato.stanford.edu/entries/physics-holism/"> Inseparabilidad</a>.</p>
<p>La inseparabilidad, junto con el desacuerdo de algunos físicos respecto a la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Black_hole_information_paradox"> Paradoja</a> postulada por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Stephen_Hawking"> Stephen Hawkin</a> sobre el comportamiento de la información en los agujeros negros, resultó en el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_holográfico"> Principio Holográfico</a>. Propuesto por vez primera en 1993 por el físico holandés ganador del Nobel <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gerard_%27t_Hooft"> Gerard &#8217;t Hooft</a>, la idea ha ido ganando terreno. El físico norteamericano <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leonard_Susskind"> Leonard Susskind</a> le dio una interpretación precisa dentro de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_cuerdas"> teoría de cuerdas</a> y, en 1997 el físico argentino <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Mart%C3%ADn_Maldacena"> Juan Maldacena</a> del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton lo confirmó con gran rigor teórico. En el 2008, <a href="http://www.nature.com/naturejobs/2008/080515/full/nj7193-424a.html"> Craig Hogan</a>, Director del Centro para el Estudio de Partículas en la Astrofísica dentro de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fermilab"> Fermilab</a> anunció que el detector de ondas gravitacionales GEO600 podría haber encontrado señales de Ruido Holográfico. De confirmarse, este descubrimiento representaría el avance más importante en la física desde el surgimiento de la mecánica cuántica, y sus implicaciones serían fascinantes. Sin entrar mucho en tecnicismos, la bizarra conclusión detrás de esta teoría es que todos somos parte de un gigantesco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Holograf%C3%ADa"> holograma</a> cósmico. En otras palabras, el mundo tridimensional que experimentamos —galaxias, estrellas, planetas, océanos, casas y personas— es únicamente un holograma producido por la información codificada en una membrana bi-dimensional que se encuentra en el borde del Universo. Esto transformaría todo —espacio, tiempo y realidad objetiva— en una mera ilusión.</p>
<p>Tan fantásticas como estas conclusiones parecen, es aún más fantástico que unos cuantos sabios contemplativos las hayan alcanzado hace miles de años sin tener acceso a telescopios, microscopios o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Acelerador_de_part%C3%ADculas"> aceleradores de partículas</a>. Pero sería un error asumir que, solo porque las conclusiones alcanzadas por los científicos y los contemplativos son similares, el propósito de sus investigaciones sea el mismo. Cuando Buda comprende la interconexión universal, su meta era disipar el sufrimiento generado por las ilusiones de un ego discriminatorio. La revelación de que todos los seres somos fenómenos indiferenciados dentro de un mismo sistema en flujo, fue la chispa que encendió un enorme y sanador poder compasivo. Cuando los científicos descubrieron el inmenso poder que se escondía dentro del núcleo atómico, comenzó una carrera desenfrenada para convertirlo en armamento. Los triunfadores de dicha carrera incluían al físico <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Oppenheimer"> Robert Oppenheimer</a>, y a los ganadores del Nobel <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Niels_Bohr"> Niels Bohr</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Feynman"> Richard Feynman</a> y Albert Einstein; los perdedores —además de los cientos de miles de seres no-humanos— incluían unos 200,000 civiles japoneses, la mayoría mujeres y niños.</p>
<p>Por supuesto que la ciencia puede ser, y es, utilizada para nobles propósitos, pero el hecho es que la moral no es parte intrínseca del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Método_cient%C3%ADfico"> método científico</a>. Además, la ciencia únicamente está interesada en aquello que se puede comprobar y medir. Es muy poco probable que logremos cuantificar la conciencia, o encontrar las partículas subatómicas responsables por el amor, la bondad y la compasión. Tomando esto en cuenta, lo que deberíamos hacer, es asegurarnos que sobre el umbral de todo acelerador de partículas se lea:</p>
<p><strong>Advertencia para aquellos que entren aquí: la realidad que puede ser medida y categorizada no es la realidad última.</strong></p>]]></summary><updated>2009-09-25T16:22:00-04:00</updated><published>2009-09-25T16:22:00-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1250152-en-realidad' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1217092</id><title>Get Real</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/ojo.jpg?1253686540' alt='' /></p>
<p>Just like <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dante"> Dante</a> does with the gates of Hell, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Lao_tzu"> Lao Tzu</a> opens the path to Heaven with a warning. As you are about to enter the <a href="http://acc6.its.brooklyn.cuny.edu/~phalsall/texts/taote-v3.html"> Tao Te Ching</a>, the inscription above the gate reads:</p>
<p><strong>The Tao that can be named is not the true Tao</strong></p>
<p>What a paradox! as Lao Tzu is about to describe the Tao (the way) his first disclaimer is that the Tao can’t be described. Should we cross the gate anyway? what would be the point? All of a sudden the inscription at the gates of Heaven sound a lot like the one at the gates of Hell:</p>
<p><strong>Abandon all hope, who enter here</strong></p>
<p>And in a sense, that is exactly what Lao Tzu is asking from us, to abandon all our hopes along with all our fears, dreams, preconceptions and expectations. All of the mental constructs that create the all-consuming vortex of illusions that hangs like a vail over the eternal Tao. Just like a vaccine that introduces a small pathogen to our system to prevent us from contracting the disease, Lao Tzu’s small sentences prevent us from the negative effects of using language to explain an undifferentiated, indescribable reality.</p>
<p>According to buddhism, language is only useful in describing relative truth (Samvriti), a learned way of perceiving reality that presupposes that things exist objectively. Of course, a closer examination of reality will present us with a continuum of ever-changing phenomena with no intrinsic existence. This lack of independent objective existence is referred to as emptiness (sunyata) and is what constitutes absolute truth (Paramartha).</p>
<p>It is important to understand that even though the buddhist concept of sunyata is not synonymous with the emptiness described by scientists as an absence of matter/energy, physical emptiness is a catalyst of sunyata. In 1910 the British scientist <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ernest_Rutherford"> Ernest Rutherford</a> discovered that atoms were not solid particles, as it was believed, and that they were actually almost completely empty. Today we know that the mass of an atom represents only a thousandth of a trillionth of its volume! and that 99.9% of such mass resides in its nucleus, with the rest allocated in the energetic cloud of electrons. If an atom occupied the volume of a football stadium, its “massive” nucleus would be a grain of sand floating at the center of the stadium. This means that all we perceive as solid, ourselves included, is essentially empty. As we move up many magnitudes of scale, we discover that interstellar bodies are also separated by an immense amount of space. Lao Tzu stated that, “although made of clay, it is the empty space that makes a cup useful”. Space allows for movement, movement generates change, and change is the basis of Sunyata. Emptiness represents possibilities and, in a universe that is fundamentally empty, reality is fundamentally limitless. This view of reality has been echoed by the founders of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Quantum_mechanics"> quantum mechanics</a>. According to <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Werner_Heisenberg"> Werner Heisenberg</a>, “atoms form a world of potentials and possibilities, rather than of things”, and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Erwin_Schrödinger"> Erwin Schrödinger</a> warns us that “it is better not to view a particle as a permanent entity, but rather as an instantaneous event, even when sometimes these events link together to create the illusion of permanent entities”</p>
<p>If I am the sum of my body and my mind, and today I don’t retain a single atom of my original body or the thoughts of my original mind, why am I still being called Sergio Toporek? The only reason is social consensus. Language is extremely useful to generate and convey a shared experience, but it is also very limited and deceiving as a means to describe ultimate reality. Language describes a world of objects as perceived by our senses, but a close analysis of these objects and their characteristics reveals them as nothing more than a collection of relationships between ephemeral phenomena.</p>
<p>When a ray of sunlight passes through a layer of water precipitation we turn to the sky to experience the wonderful colors. But the rainbow does not exist, except as a collection of relationships between other equally ephemeral phenomena. Besides the light and the rain, a crucial part of the rainbow equation is our ocular-nervous system. A normal human eye features an average of 100 million photoreceptor cells, of which 5 million cone cells are mainly responsible for our color perception. 65% of those cone cells are red-sensitive, 32% are green-sensitive and 3% blue-sensitive. Our perception of color results from the interaction between rod cells, cone cells and the way our brain interprets their input. If we modify or remove some of these factors, as it is the case with different species, the rainbow will look completely different or simply disappear. It is tempting to define phenomena as if they had independent “real” existence, but the rainbow is not something that I observe, instead, my observation <i>is</i> the rainbow. There are no objects, just relationships. If objects had well defined unchanging identities,  interaction would be impossible and nothing could ever happen. But reality is not static, and in it, everything is, because everything isn’t. All exists because nothing exists. Granted, some phenomena seems less ephemeral than a subatomic particle or a rainbow, but a dream is no less a dream just because it lasts longer.</p>
<p>Another problem of trying to describe reality based on our sensorial input is that most of reality escapes our senses. For example, what we call “visible light” represents less than 0.01% of the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Electromagnetic_spectrum"> electromagnetic spectrum</a>, but just because we can’t see the other wavelengths of the spectrum it does not mean they do not manifest. After all, some species can see infrared or ultraviolet wavelengths just like we see “visible light”. The same happens with sound, the range of frequencies we can hear is utterly insignificant compared with the full sonic spectrum. Of course, the invisible wavelengths and imperceptible frequencies have been incorporated into very useful new technologies such as medical imaging and telecommunications, thus becoming part of our immediate reality.</p>
<p>It would be a bit arrogant to define reality based on a human consensual perception since, as a species, we have only been in this universe for less than 0.00015% of its existence. Our vast sensorial limitations only account for our particular way of relating to the world of phenomena, but assuming that they are in any way absolute or objective is the basis of delusion. We will never be able to describe an absolute independent reality because we are part of the experiment being observed. We are part of reality and we modify it with our presence. This statement goes beyond the metaphorical and is one of the most surprising findings of quantum mechanics. It is known as the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Collapse_of_the_wavefunction"> collapse of the wave function</a> and deals with the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Wave–particle_duality"> wave/particle duality</a> of light. Before we measure it, light behaves as a wave that is present everywhere, but as soon as a measurement is performed a particle “materializes” in a single location. The presence of an observing consciousness defines the outcome of the observed phenomena. This means that there is no reality independent from the observer and everything becomes relative.</p>
<p>In the East, the idea of relativity was consciously embraced by buddhist thinkers thousands of years ago. Through the use of contemplative sciences, ancient sages like <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Buddha"> Buddha</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nagarjuna"> Nagarjuna</a> reached the conclusion that space, time and all of objective reality were mere illusions created by our differentiating mind. These revelations were strongly rejected in the West, but through the years, western scientists are slowly reaching the same conclusions.</p>
<p>For centuries the West championed the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Geocentric_model"> Aristotelian Geocentric Model</a> with its immutable Earth, but in 1543 <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Copernicus"> Copernicus</a> challenged this idea by stating that the Earth actually revolved around the Sun. 70 years later, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Galileo"> Galileo</a>’s observations would prove not only that the earth was not motionless, but that “movement is as nothing”. With this statement, Galileo declard that absolute movement does not exist and that all uniform motion is relative. Basically, something moves only in relationship to something else. As I sit in my chair to write this article the Earth is moving at 30 km/sec around the Sun, and the Solar System is traveling at 200 km/sec around the Milky Way, but regardless of such cosmic activity and thanks to the phenomenon of inertia, my mobile frame of reference is only relative to my direct surroundings.</p>
<p>As scientists explored motion, our understanding of the Universe grew. In 1687 <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Isaac_newton"> Newton</a> published his <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Newton%27s_laws_of_motion"> laws of motion</a> and the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Universal_gravitation"> law of universal gravitation</a>, thus formulating the principles of classical mechanics. For the next three centuries the Universe was perceived as the relationship between masses and forces over time. As masses and forces varied, time remained an absolute. That was until 1905, when an unknown patent office clerk published his <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Special_relativity"> Special Theory of Relativity</a>. By 1916, when the now famous <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Albert_Einstein"> Albert Einstein</a> published his <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/General_relativity"> General Theory of Relativity</a>, the scientific community had reluctantly come to terms with two very counterintuitive ideas: that mass and energy are equivalent and that time is relative to the observer. Today it has been demonstrated experimentally that the flow of time is affected by acceleration and gravity. As strange as it may sound, the flow of time would basically stop for someone traveling at a very high speed towards a large <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Event_horizon"> event horizon</a>.</p>
<p>So in space, motion and time are relative. But what about space itself? is space “real” and absolute? The <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Principle_of_locality"> principle of locality</a> states that an object is influenced directly only by its immediate surroundings. In other words, physical processes occurring at one place should have no immediate effect on the elements of reality at another location. The <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Copenhagen_Interpretation"> Copenhagen Interpretation</a> of quantum mechanics created a theoretical frame where particles could react to each other instantaneously, regardless of how far in space they were. This scenario contradicted the principles of local realism and, in Einstein’s view, this was confirmation that the Copenhagem Interpretation was faulty and incomplete. In 1935 Einstein and his colleagues <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Boris_Podolsky"> Boris Podolsky</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nathan_Rosen"> Nathan Rosen</a> set out to prove their case against non-local behavior by postulating what became known as the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/EPR_paradox"> <span class="caps">EPR</span> paradox</a>. Einstein concluded that reality had no place for this “spooky action at a distance”.  But in 1982 the Universe was confirmed as a very spooky place; French physicist <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alain_Aspect"> Alain Aspect</a> carried out a series of experiments in which two photons reacted to each other instantaneously even as they were separated in space. In 1998 an even more accurate experiment was carried out by <a href="http://www.time.com/time/2004/innovators/200403/gisin.html"> Nicolas Gisin</a> with identical results. These experiments shattered all illusions of locality in a Universe where, suddenly, “here” and “there” became meaningless concepts. Since all the particles of the Universe where <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Quantum_entanglement"> entangled</a> at the moment of the Big Bang, every single particle in the Universe would be connected non-locally to all of the others. The new holistic view of the Universe started to look a lot like what the Mahayana school of Buddhism described in the 3rd century as Indra’s Web. Imagine a multidimensional spider&#8217;s web covered with dew drops. Every dew drop exists in its place, but it also contains the reflection of all the surrounding dew drops, including the reflection of its own reflection. As the mirroring continues, the whole of reality is multiplied infinitely on each dew drop. In this scenario, if one of the dew drops is removed, the characteristics of all of the remaining dew drops will be immediately affected. This is a phenomenon that buddhists call co-emergence (<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pratītyasamutpāda"> pratītyasamutpāda</a>) and physicists call <a href="http://plato.stanford.edu/entries/physics-holism/"> Nonseparability</a>.</p>
<p>Nonseparability combined with a deep disagreement with <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_Hawking"> Hawking</a>’s <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Black_hole_information_paradox"> Black Hole Information Paradox</a> led physicists to the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Holographic_Principle"> Holographic Principle</a>. First Proposed in 1993 by the Dutch physicist and Nobel laureate <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Gerard_%27t_Hooft"> Gerard ‘t Hooft</a>, the idea has since been gaining ground. The American physicist <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leonard_Susskind"> Leonard Susskind</a> gave it a precise <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/String_theory"> string-theory</a> interpretation and in 1997 the Argentinean physicist <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Juan_Maldacena"> Juan Maldacena</a> from Prinston’s Institute for Advance Study confirmed it even further. In 2008 <a href="http://www.nature.com/naturejobs/2008/080515/full/nj7193-424a.html"> Craig Hogan</a>, Director of the Center for Particle Astrophysics at <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Fermilab"> Fermilab</a> announced that the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/GEO600"> GEO600</a> gravity wave detector may have stumbled upon Holographic Noise. If confirmed, this discovery would represent the most important breakthrough in physics since quantum mechanics and its implications would be fascinating. Without getting too technical, the bizarre conclusion behind this theory is that we are all part of a gigantic cosmic <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hologram"> hologram</a>. In other words, the three-dimensional world of experience – galaxies, stars, planets, oceans, buildings and people – is only a hologram produced by the information coded on the two-dimensional surface at the edges of the universe. This would render all of space, time and objective reality a mere illusion.</p>
<p>As amazing as these conclusions may seem, it is even more amazing that a few contemplative sages had reached similar ones thousands of years ago without access to telescopes, microscopes or <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Particle_accelerator"> particle accelerators</a>. But it would be a mistake to assume that, just because the conclusions reached by scientists and contemplatives sound similar, the purpose of their investigation is the same. When Buddha realized the oneness of the universe, his goal was to escape the suffering-inducing delusion of a discriminating ego. The realization that all sentient beings are part of an undifferentiated whole, became the spark that ignited the immense and healing power of compassion. When scientists discovered the immense power that the atomic nucleus could spark, a frantic race to weaponize it began. The winners of that race included physicist <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Robert_Oppenheimer"> Robert Oppenheimer</a>, and Nobel laureates <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Niels_Bohr"> Niels Bohr</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Richard_Feynman"> Richard Feynman</a> and Albert Einstein; the losers — besides the hundreds of thousands of non-human sentient beings — included some 200,000 Japanese civilians, most of them women and children.</p>
<p>Of course science can be, and is, applied to many noble purposes, but the fact remains that morals are not an intrinsic part of the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Scientific_method"> scientific method</a>. Also, science is not interested in that which can’t be proven and quantified. But since we are very unlikely to ever be able to quantify consciousness or find the subatomic particles responsible for love, kindness and compassion, maybe we should just make sure that the inscription at the gates of every particle accelerator reads:</p>
<p><strong>Beware who enter here, the reality that can be measured and categorized is not the ultimate reality.</strong></p>]]></summary><updated>2009-08-31T19:04:53-04:00</updated><published>2009-08-31T19:04:53-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1217092-get-real' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1181842</id><title>El Valor de Escuchar</title><summary type='html'><![CDATA[<p><b>El propósito primordial de una ley o regulación debe de ser el de proteger y servir al público al que regula. Una ley que criminaliza el comportamiento generalizado de la población, es absurda y debe de ser tratada como tal.</b></p>
<p><span class="horizontal-rule" /></p>
<p>Desde hace casi dos décadas, parte de mi trabajo como comunicador visual ha sido el de crear el arte que acompaña a más de 80 producciones musicales. Mi lista de clientes incluye a <span class="caps">EMI</span> Capitol, Warner Music, Universal y Sony/<span class="caps">BMG</span> y he trabajado con artistas de la talla de Luis Miguel, Maná, Fey, Café Tacvba, Aleks Syntek, Paulina y Ximena Sariñana entre otros. He vivido de manera muy personal la caída de la industria disquera; hoy desarrollo proyectos similares a los que desarrollaba hace 10 años, pero lo hago por una cuarta parte de lo que solía cobrar. En general, sigo interesado en trabajar con músicos y artistas ya que, aunque la paga es bastante menor, la experiencia sigue siendo más enriquecedora que hacer diseño publicitario.</p>
<p>Además de mi labor en el campo del diseño comercial llevo 5 años siendo profesor de comunicaciones visuales en el Vancouver Film School. En uno de los cursos que imparto discutimos extensivamente el estado actual de la ley de derechos de autor y sus implicaciones a nivel social y cultural. El día de hoy me enteré de las recientes iniciativas que ha adoptado la Sociedad Mexicana de Productores de Fonogramas, Videogramas y Multimedia (<span class="caps">SOMEXFON</span>) respecto a una implementación rigurosa y exagerada del artículo 131 Bis de la Ley Federal del Derecho de Autor. A continuación expongo mi punto de vista al respecto, intentando ser lo más imparcial posible y hablando desde una perspectiva menos legal y más de sentido común. Sé que muchos de mis clientes y las asociaciones legales que los representan están sufriendo los recientes cambios que la revolución digital ha suscitado, sin embargo, me parecería un grave error apoyar regulaciones que protegen a un segmento de la industria a expensas de la sociedad en general.</p>
<p>La <span class="caps">SOMEXFON</span> ya cobra regalías a establecimientos que, de forma directa,  generan ingresos al reproducir música y/o videos. Pero ahora, bajo una interpretación extremista del artículo antes mencionado, la <span class="caps">SOMEXFON</span> pretende cobrar regalías a cualquier pequeño y mediano comercio que reproduzca música, aun en los casos en los que dicha reproducción tenga muy poco que ver con la generación de ingresos de dichos comercios. Bajo esta interpretación, desde una tortería hasta un autobús y un baño público deberán pagar regalías. Me queda claro que un cliente atienda o no a una discoteca con base en la selección musical que en ésta se programe, pero dudo que alguien tome o deje de tomar el autobús o se abstenga de orinar basándose en estos mismos parámetros. También es importante mencionar que hoy existe una gran cantidad de música independientes y de dominio público, sin embargo, esta ley se aplica aun cuando en la gran mayoría de los casos la <span class="caps">SOMEXFON</span> no tenga la menor idea de qué porcentaje de la música reproducida le pertenece a sus agremiados; el poseer un reproductor es motivo suficiente para ser víctima de esta nueva medida.</p>
<p>En el caso de la radio, la difusora es quien paga el derecho de reproducción ya que se beneficia directamente al vender la publicidad que, constantemente, interrumpe la programación musical. El hecho de que gran parte de ese dinero regrese a las radiodifusoras en forma de payola es una situación que las mismas disqueras han causado en su afán por imponer sus productos en las listas de popularidad. Me parece absurdo pretender que un pequeño negocio deba pagar por encender la radio ya que tanto el propietario como sus clientes son forzados a escuchar los mencionados mensajes publicitarios. El radioescucha siempre ha pagado con lo más valioso que posee que es su atención. </p>
<p>Hoy toda canción, texto, imagen, película o video puede ser traducido a una secuencia de unos y ceros. El término información y cultura son ya sinónimos, por lo que las leyes que pretendan regular el acceso de una comunidad a la información digital, estarán regulando de manera directa la distribución, comercialización y desarrollo de la cultura. Es por lo anterior que este tema es de suma importancia.</p>
<p>Los medios digitales, en combinación con las redes satelitales, han permitido la creación y distribución de material cultural como nunca antes se había presenciado, y sería lamentable que la falta de visión y adaptabilidad de una industria ponga en peligro la libertad que estos nuevos medios han otorgado a las comunidades creativas. <span class="caps">SOMEXFON</span>, así como la Recording Industry Association of America (<span class="caps">RIAA</span>) en los Estados Unidos, afirman que lo único que pretenden es proteger a los autores para que estos puedan continuar creando la música que todos disfrutamos y que, por consiguiente, sus acciones promueven la cultura. Sin embargo, esta postura ha demostrado ser poco genuina y, a nivel práctico, ha representado más una defensa de los sistemas arcaicos de producción y distribución que de los intereses de los artistas a los que estos sistemas solían representar.</p>
<p>La <span class="caps">SOMEXFON</span> y la <span class="caps">RIAA</span> continúan afirmando que sin sus intervenciones, eventualmente los autores dejarán de ser remunerados y esto creará una escasez cultural. Sin embargo, la realidad es que durante los miles de años anteriores a las leyes modernas de derechos de autor siempre existieron escritores, músicos y pintores extraordinarios. De hecho, hasta finales de los años 70, cuando las leyes de derecho de autor eran mucho más relajadas y el control de los medios de producción y distribución menos centralizado, la variedad musical era mucho mayor a la actual. De los 80’s en adelante, décadas en que se consolidan los grandes monopolios culturales de hoy, la homogeneidad de la música popular ha ido en aumento; y son a estos grandes monopolios a los que el sistema actual protege, no a los autores. La democratización de la producción y distribución de material cultural que los medios digitales han generado nos beneficia a todos, pero especialmente a la infinidad de autores que producían y producen de forma independiente. Una gran variedad de música es rechazada constantemente por los monopolios culturales debido a que no es considerada de alto valor comercial. Organizaciones como la <span class="caps">RIAA</span> asumen que sin su &#8220;protección&#8221; dejará de haber música ya que se les olvida que no todo el mundo trabaja únicamente por dinero y que, en el caso de los auténticos artistas, el crear algo bello y verdadero es, en sí, una gran recompensa.</p>
<p>Durante mis 18 años trabajando dentro de la industria de la música he sido testigo de la baja participación que reciben la gran mayoría de los artistas por la venta de formatos físicos. Lo que realmente le genera ingresos a la mayoría de los músicos son las presentaciones en vivo. La mejor manera de llenar un Auditorio Nacional o un Estadio Azteca es lograr una gran difusión del material fonográfico a través de los medios de comunicación masiva. Si la <span class="caps">SOMEXFON</span> realmente estuviera vigilando los intereses de sus artistas, no implementaría medidas extremas que obstaculicen dicha difusión. Ya es lo suficientemente difícil para los artistas el ser programados en la radio nacional, en gran parte debido a la práctica ilegal pero inevitable de la payola, como para hacer la difusión de su obra aún más difícil. Contar con un sistema de radio que programara de manera incondicional todo tipo de propuestas musicales beneficiaría realmente a los compositores e intérpretes de nuestro país ¿por qué, entonces, no intenta la <span class="caps">SOMEXFON</span> solucionar este problema? o ¿por qué no atacar con más fuerza y determinación a la piratería?. Me queda claro que es más difícil y costoso enfrentar a estas mafias que intimidar a un pobre peluquero cuyo único crimen es el de escuchar unas cumbias mientras hace su trabajo. Reinventarse y combatir los problemas desde sus raíces cuesta dinero mientras que encontrar nuevas formas de cobrar &#8220;regalías&#8221; lo genera.</p>
<p>El tema de la propiedad intelectual y los derechos de autor es sumamente complejo, por lo que polarizarlo sería un error. Definitivamente los autores deben trabajar en un ambiente legal y cultural que les permita generar ingresos, pero criminalizar a su púbico no ha sido ni será nunca la solución. Es interesante el caso de las grandes disqueras internacionales que por años han lanzado material de pop y hip-hop que promueve el egocentrismo así como las actitudes antisociales y criminales, y ahora se espantan porque una niña de 15 años se sienta con el derecho de bajar una canción de internet sin pagar un centavo. Eminem y 50cent glamorizan la vida criminal, tachan a las mujeres de prostitutas y proclaman que lo importante es volverse rico o morir en el intento, pues que no se extrañen de que sus fans sigan sus consejos y se &#8220;roben&#8221; su música. Por décadas, Bob Dylan y Silvio Rodríguez han cantado sobre la tolerancia, la igualdad y la justicia social y yo, así como un gran número de sus fans, aún pago con gusto cada nueva producción.</p>
<p>En lugar de buscar nuevos culpables por sus bajas ventas, la actual industria de la música debe buscar la manera de transformarse, debe crear nuevos e innovadores modelos para generar ingresos o morir. La música, al igual que las demás artes seguirá viviendo más allá de los cambiantes esquemas comerciales y legales.  Por mi parte, estoy seguro de que lo que está sucediendo con la cultura en general es beneficioso para la comunidad creativa y, por lo tanto, para la sociedad en la que dicha comunidad se desarrolla. El trabajo que por años tanto disfruté está a punto de extinguirse, sin embargo, la desaparición del formato físico no solamente significa la eliminación del arte impreso, significa también que los millones de cajitas y CD’s de plástico que contaminan a nuestro planeta ya no serán necesarios, y que millones de árboles no serán talados con el único propósito de reproducir infinitamente una fotografía de Justin Timberlake o Luis Miguel. En general, el futuro puede ser más brillante de lo que nunca ha sido, pero es necesario reajustar la mirada y ser honestos y valientes.</p>
<p>Lo que hace hoy la <span class="caps">SOMEXFON</span> es penoso y son las patadas de ahogado de un sistema que ya no tiene cabida en este siglo.</p>]]></summary><updated>2009-07-31T17:02:16-04:00</updated><published>2009-07-31T17:02:16-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1181842-el-valor-de-escuchar' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1150232</id><title>Paradise Found</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/Paradise.jpg?1241659693' alt='' /></p>
<p>Adam sighed and said to Eve<br />
I think we&#8217;d better leave<br />
Since we had forbidden fruit<br />
Good and bad are in dispute<br />
Damn that knowledge tree<br />
It just won’t let me be</p>
<p>There we were in Paradise<br />
And it all seemed pretty nice<br />
Things were never short or tall<br />
They just were, and that was all!<br />
Damn that dreadful snake to hell<br />
Now we’ll have to go as well</p>
<p>And so it seems to be my fate<br />
To roam in exile with my mate<br />
All we see we must compare<br />
Measure, label and declare<br />
Classify, categorize&#8230;<br />
What&#8217;s the color of your eyes?</p>
<p>The snake became our constant pet<br />
Its apple now: a TV set<br />
Long-haired, lipstick and dark glasses<br />
Sells temptation to the masses<br />
Its venom makes you insecure<br />
Call right now to buy the cure!</p>
<p>Comparing grades and salaries<br />
Body weights and calories<br />
Live in constant rivalry<br />
See your friends as enemies<br />
Handsome, ugly, fat or fit<br />
Keep comparing, you can&#8217;t quit</p>
<p>But if you stop idealizing<br />
You will soon be realizing<br />
That we were there all along<br />
That there was no right or wrong<br />
Paradise is always there<br />
When you dare not to compare</p>]]></summary><updated>2009-06-30T14:52:57-04:00</updated><published>2009-06-30T14:52:57-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1150232-paradise-found' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1099622</id><title>Elogio a la Incertidumbre</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/Dados.jpg?1241659693' alt='' /></p>


	<p><i>&#8220;Dime Sergito ¿qué vas a ser cuando seas grande?&#8221;</i><br />De niño, siempre me molestaba cuando un adulto me hacía esta pregunta. No comprendía con exactitud porqué me irritaba tanto&#8230;</p>


<hr><br>

	<p><strong>Yo solo sé que no sé nada.</strong></p>


	<p>Según la leyenda, fue esta aserción la que motivó al Oráculo de Delfos a nombrar a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sócrates"> Sócrates</a> como el hombre más sabio de Grecia. Sócrates respondió que él no poseía ningún conocimiento pero, paradójicamente, el Oráculo interpretó esta admisión de ignorancia como evidencia innegable de gran sabiduría. Esto hirió el orgullo de muchos atenienses destacados, quienes no toleraron ser evaluados por debajo del confeso ignorante. Sócrates fue acusado de envenenar la mente de los jóvenes y, por consiguiente, fue condenado a muerte por envenenamiento.</p>


	<p>2,000 años después de la sentencia de Sócrates, en algún instante entre el nacimiento de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/René_Descartes"> Descartes</a> y la muerte de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kant"> Kant</a>, el occidente se enamoró perdidamente de la certidumbre. El cálculo surgió como la disciplina fundamental que nos permitió comprender y definir la realidad con gran exactitud, aun cuando nunca logró resolver la disputa entre <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Leibniz"> Leibniz</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Isaac_Newton"> Newton</a> sobre su descubrimiento.</p>


	<p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lao_tse"> Lao Tse</a> afirma que aquello que es verdadero no es descriptible, sin embargo, una vez planteadas las leyes newtonianas de la gravedad y el movimiento, era difícil dudar la capacidad de la ciencia para describir y explicar la realidad. Newton fue sucedido por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Bernoulli"> Bernoulli</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Coulomb"> Coulomb</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Avogadro"> Avogadro</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Fourier"> Fourier</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Faraday"> Faraday</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Thomson"> Kelvin</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Prescott_Joule"> Joule</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Maxwell"> Maxwell</a>. Con cada nuevo hallazgo crecía la certeza de que el Universo podía ser comprendido en su totalidad a través de la síntesis matemática de elegantes ecuaciones (ecuaciones elegantes). Tras la unificación de la electricidad y el magnetismo, demostrada por Maxwell en 1873, la postura general de la comunidad científica era que al terminar el siglo <span class="caps">XIX </span><i>&#8220;todas las constantes físicas ya se habrían descubierto y aproximado, por lo que la única preocupación de los futuros científicos sería calcular estas constantes con mayor exactitud&#8221;</i>. Sin embargo, la historia tenía otros planes y una nueva serie de científicos de la talla de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marie_Curie"> Curie</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rutherford"> Rutherford</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Planck"> Planck</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Einstein"> Einstein</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bohr"> Bohr</a> demostraron que el Universo no era tan fácil de resolver. La <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Radioactividad"> radioactividad</a>, la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Equivalencia_entre_masa_y_energía"> equivalencia entre materia y energía</a>, el flujo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Relatividad_general"> relativo</a> del tiempo y las propiedades <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dualidad_onda_corpúsculo"> onda-partícula</a> de la luz se encontraban entre los nuevos descubrimientos. Durante el siglo XX, cada nuevo hallazgo incrementaba el nivel de incertidumbre. El sueño de un determinismo científico absoluto recibió su tiro de gracia en 1926 cuando un joven físico alemán demostró que era imposible conocer, de manera simultánea, la posición y momento-lineal de una partícula subatómica. A la edad de 25 años <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Heisenberg"> Werner Heisenberg</a> formuló el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Relación_de_indeterminación_de_Heisenberg"> Principio de Incertidumbre</a>, asentando así los cimientos de la física <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Interpretación_de_Copenhague"> cuántica moderna</a>. Una de las implicaciones de este descubrimiento es que la incertidumbre rige el comportamiento de las partículas fundamentales. El Principio de Incertidumbre impone una limitante física real al conocimiento humano, una limitante que ninguna tecnología puede vencer. A un nivel elemental, los científicos se vieron condenados a calcular únicamente probabilidades, nunca resultados absolutos. Einstein aborrecía esta postura y murió intentando desacreditarla, sin embargo, décadas de consistencia experimental han confirmado su peor temor: Dios sí juega a los dados.</p>


	<p>En 1932 se le otorga a Heisenberg el premio Nobel de Física, desde entonces la descripción de la realidad es cada vez más extraña e incierta. Algunos de los recientes avances científicos, como por ejemplo el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Entrelazamiento_cuántico"> Entrelazamiento Cuántico</a>, parecen sugerir que además del tiempo, la localidad es también ilusoria. Es decir que ambos –tiempo y espacio– son meras construcciones mentales. Las últimas revelaciones presentadas por los grandes científicos <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leonard_Susskind"> Leonard Susskind</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gerard_%27t_Hooft"> Gerard &#8216;t Hooft</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Martín_Maldacena"> Juan Maldacena</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Witten"> Ed Witten</a> avalan la idea de un universo holográfico en el cual no existe una realidad objetiva y cuya solidez es meramente aparente. Según el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_holográfico"> Principio Holográfico</a>, la realidad objetiva es tan solo un espejismo creado por nuestra mente con base en información sensorial; es nuestra interpretación de un holograma espléndidamente detallado e interconectado, pero de carácter homogéneo. En este universo, todos los aspectos y características atribuidas a la realidad percibida, son tan solo interpretaciones relativas al observador por lo que es imposible establecer un conocimiento absoluto e universal.</p>


	<p>Tomó casi 2,500 años, pero Sócrates fue finalmente vindicado:<br>
<strong>La única certeza absoluta es la incertidumbre misma.</strong></p>


<hr><br>

	<p><i>&#8220;Dime Sergito ¿qué vas a ser cuando seas grande?&#8221;</i><br />De niño, siempre me molestaba cuando un adulto me hacía esta pregunta. No entendía con exactitud porqué me irritaba tanto. Al crecer, me sentiría igual de incómodo cuando, en una entrevista de trabajo, me preguntaban <i>&#8220;en dónde te ves en 5 años?&#8221;</i>. Por algún motivo, también me parecía fastidioso cuando un cura instigaba la promesa de amor eterno por parte de una joven pareja frente a una congregación.</p>


	<p>En algún momento comencé a comprender que, en la mayoría de los casos, aquellos haciendo las preguntas tan solo deseaban satisfacer sus propias expectativas con mis respuestas; y que con gran frecuencia yo reaccionaba de la manera esperada con tal de evitar conflictos y decepciones. Toda esta gente, ansiosa por obtener certidumbre, tan solo busca la confirmación de su propio sistema de valores: confirmación de que su hijo será un doctor y no un bailarín de ballet; confirmación de que su pareja nunca hará nada que ponga en riesgo al matrimonio; confirmación de que el compromiso público de una pareja continuará validando la autoridad y control social de la iglesia&#8230;</p>


	<p>Hoy sé que el fastidio que esas preguntas me causaban tenía muy poco que ver con sus respuestas particulares y mucho que ver con las preguntas mismas, que me parecía aberrante que mi futuro sirviera como confirmación de las expectativas de otros; que, al contestar, me transformaba en un mentiroso potencial y que la única respuesta honesta a aquellas preguntas es, será y siempre debió ser <strong>NO <span class="caps">LO S</span>É</strong>. Cualquier otra respuesta constituye un destino comprometido, una limitante voluntaria a la libertad, una imposición de las esperanzas y miedos personales y comunales sobre las posibilidades ilimitadas de la realidad.</p>


	<p><strong>NO <span class="caps">LO S</span>É</strong> no es la respuesta más romántica o alentadora, sin embargo, es en general la más honesta. Desafortunadamente, hoy la seguridad es más codiciada que la honestidad. Los colegios, los templos y la cultura popular exaltan la certidumbre como virtud. El párroco narra pasajes bíblicos como si los hubiese presenciado él mismo, y describe el más-allá como si ya hubiese muerto y resucitado. El maestro de química explica las partículas subatómicas como si las hubiera visto con sus propios ojos y, alrededor del mundo, se admira a las celebridades por su gran aplomo y aparente seguridad. Recientemente hemos presenciado una serie de líderes internacionales que están más preocupados por tener la razón que por actuar de manera racional.</p>


	<p>La religión fabrica certidumbre con base en el pasado y la impone sobre el presente, mientras que la ciencia del presente vierte su fe en futuros descubrimientos para alcanzar certidumbre. Todos los que ocupan puestos de autoridad se rehusan a aceptar su ignorancia por temor a parecer débiles o vulnerables.</p>


	<p>Yo no le temo a la duda, pero me aterra el resurgimiento de la extrema certidumbre y el fundamentalísimo. La duda genera humildad, la certidumbre arrogancia. Muchos de los eventos históricos más terribles han involucrado dementes arrogantes.</p>


	<p>En lugar de permitir que la experiencia informe a la percepción, el demente intentará crear una experiencia que se conforme a sus prejuicios. El demente impone un orden sobre la existencia e intenta destruir todo aquello que desafíe dicho orden. Sin embargo, el caos es la ley de la naturaleza, mientras que el orden es tan solo un sueño humano. Inevitablemente el sueño de un hombre se convertirá en la pesadilla de otro, y nuestros intentos por imponer un orden artificial sobre la existencia terminarán, con frecuencia, en angustia y destrucción.</p>


	<p>Las expectativas son banales, el control es una dolorosa ilusión, estamos compuestos de incertidumbre. Acepta el caos y surgirá el orden, impón un orden y vivirás en caos.<br />¿Cómo es que sé esto?</p>


	<p><strong>NO <span class="caps">LO S</span>É</strong>.</p>]]></summary><updated>2009-05-15T04:46:13-04:00</updated><published>2009-05-15T04:46:13-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1099622-elogio-a-la-incertidumbre' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/1085512</id><title>In Praise of Uncertainty</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://cdn.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/Dados.jpg?1240989624' alt='' /></p>
<p><em>“So, tell me Sergito, what are you going to be when you grow up?”</em><br />
As a child, it always bothered me when an adult asked me that question. I didn’t know exactly why it bothered me so much&#8230;</p>
<hr><br>
<br />
<strong>The only absolute certainty is uncertainty itself.</strong><br />
<br />
According to the legend, it was this assertion that prompted the Delphic Oracle to recognize <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Socrates"> Socrates</a> as the wisest man in Greece. Socrates replied that he possessed no wisdom whatsoever, but paradoxically the Oracle interpreted his unapologetic acceptance of ignorance as evidence of great wisdom. The pride of many prominent Athenians was wounded by the idea of being ranked below this self-proclaimed ignorant, so he was accused of corrupting the young, and was sentenced to death by poisoning.<br />
<br />
2,000 years after Socrates’ execution, at a point in time between the birth of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Descartes"> Descartes</a> and the death of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kant"> Kant</a>, the West became helplessly enamored with certainty. Calculus became the fundamental discipline that helped us understand and define reality with great accuracy, even when it was ineffective at amicably resolving the battle between <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leibniz"> Leibniz</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Newton"> Newton</a> regarding its discovery.<br />
<br />
According to <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Lao_tzu"> Lao Tzu</a>, what is true can’t be described, but after Newton’s discoveries of gravity and the laws of motion, it was hard not to be convinced that reality could be outlined and explained through scientific exploration. Newton was followed by <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Daniel_Bernoulli"> Bernoulli</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Charles-Augustin_de_Coulomb"> Coulomb</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Avogadro"> Avogadro</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_Fourier"> Fourier</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Faraday"> Faraday</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/William_Thomson,_1st_Baron_Kelvin"> Kelvin</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/James_Prescott_Joule"> Joule</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/James_Clerk_Maxwell"> Maxwell</a>, and with every new discovery the certainty that the universe could be completely understood through the reductionism of equations grew stronger. The prevalent scientific posture after Maxwell’s unification of electricity and magnetism was that at the end of the 19th century <i>“all the great physical constants would have been approximately estimated, and the only occupation left to men of science would be to carry these measurements to another place of decimals”.</i> Of course history had different plans, and a new batch of scientists that included <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Marie_Curie"> Curie</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ernest_Rutherford"> Rutherford</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Max_Planck"> Planck</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Einstein"> Einstein</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Niels_Bohr"> Bohr</a> proved that the universe was not that simple to figure out. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Radioactivity"> Radioactivity</a>, the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Mass-energy_equivalence"> equivalency</a> between energy and matter, the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/General_relativity"> relative</a> flow of time, and light behaving as both <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Wave-particle_duality"> wave and particle</a> were a few of the new discoveries. During the 20th century each new finding increased the level of uncertainty, but the final blow to the dream of absolute scientific determinism came in 1926, when a young German physicist proved that it was impossible to know the position and momentum of a particle at the same time. At the age of 25, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Heisenberg"> Werner Heisenberg</a> formulated the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Uncertainty_principle"> Uncertainty Principle</a>, laying the foundation of what became known as the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Copenhagen_interpretation"> Copenhagen Interpretation</a> of quantum mechanics. The implication of this discovery was that unpredictability ruled at the fundamental level of subatomic particles. The principle imposed a very real physical limitation on human knowledge, one that could not be overcome by technology. At an elementary level, scientists were doomed to predict only probabilities, never actual outcomes. Einstein strongly disliked this conclusion and died trying to disprove it, but years of experimental consistency confirmed his worst fears: God does play dice.<br />
<br />
In 1932 Heisenberg was awarded the Nobel Prize in Physics. Since then, the description of reality has only gotten stranger and more uncertain. Some of the latest scientific breakthroughs, like the discovery of <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Quantum_entanglement"> Quantum Entanglement</a>, seem to imply that not only is time an illusion, but locality as well. Recent discoveries by <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leonard_Susskind"> Leonard Susskind</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Juan_Maldacena"> Juan Maldacena</a> and <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Edward_Witten"> Ed Witten</a> support the idea that we live in a holographic universe and that, despite its apparent solidity, objective reality does not exist. According to the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Holographic_principle"> Holographic Principle</a>, objective reality is just a mirage created in our brains based on sensorial input; its our way of interpreting an otherwise undifferentiated, infinitely interconnected and splendidly detailed hologram. In this universe, all aspects of reality are merely interpretations relative to the observer, making it impossible to reach any kind of universal certainty.<br />
<br />
It took 2,500 years, but Socrates was finally vindicated:<br><strong>The only absolute certainty is uncertainty itself</strong><br />
<br />
<hr><br>
<br />
<i>“So, tell me Sergito, what are you going to be when you grow up?”</i> As a child, it always bothered me when an adult asked me that question, I didn’t know exactly why it bothered me so much. As I grew older I would get the same uncomfortable feeling when, at a job interview, I was asked <i>“where do you see yourself in 5 years?”</i>. I even found it utterly uncomfortable when a priest prompted a young couple to promise eternal love to each other.<br />
<br />
At some point I started to realize that, in most cases, the people asking me these questions were just trying to satisfy their own expectations with my answers, and that very often I would provide the expected response just to keep them at ease. Many of the people striving for certainty just want the confirmation that their particular belief system is legitimized; confirmation that a son will be a doctor and not an ballet dancer, confirmation that a partner will never behave in a way that may threaten the marriage, confirmation that a couple’s public commitment will continue to validate the church’s authority.<br />
<br />
Today I know that the uncomfortable feelings those questions arouse in me had little to do with any particular answer, and a lot to do with the questions themselves; that I do not want my future to be seen as a means to validate someone else&#8217;s expectations, that by answering I am turning myself into a potential liar, and that the only honest answer to such questions is, and should have always been <strong>I DON’T <span class="caps">KNOW</span></strong>. Any other answer would represent a self-imposed compromised fate, a voluntary limitation of my own freedom, an imposition of countless personal and communal hopes and fears over the limitless possibilities of reality.<br />
<br />
<strong>I <span class="caps">DONT</span> <span class="caps">KNOW</span></strong> may not be the most romantic or reassuring answer, but it is often the most honest. Unfortunately more people today want to be right rather than honest. Through schools, temples and popular culture we are taught to perceive certainty as a virtue. The preacher narrates Biblical events as if he had experienced them himself, and talks about the afterlife as if he had already been there and back; the science teacher talks about subatomic particles as if he had actually seen them; and all over the world celebrities are admired for their apparent confidence and self assurance (heck, if Bono gets behind this cause it must be important). Recently we have experienced a string of international leaders that are far more concerned with appearing to be right than with actually doing the right thing.<br />
<br />
Religion manufactures certainty from the past and imposes it over the present, while present science places its faith in future technologies to increase its own certainty. Everyone holding a position of authority refuses to display signs of ignorance for fear of appearing weak or conceding. <br />
<br />
I am not afraid of doubt, but I am terrified by the recent resurgence of certainty and fundamentalism. Doubt can bring about humbleness, while certainty can lead to arrogance. Some of the most horrific episodes in history are those involving arrogant madmen.<br />
<br />
Instead of allowing  perception to be informed by experiential reality, a madman will try to force reality to conform to his prejudice. He will try to impose an order on reality and will attempt to destroy any element that challenges such order. But chaos is the reality of nature, while order is just the dream of men. Inevitably, one man’s dream will become another man’s nightmare, and our attempts to impose an artificial order on reality will often end up in despair and destruction.<br />
<br />
Expectations are futile, control is a painful illusions, we are made of uncertainty. Let chaos be, and order will emerge; strive for order and you will live in chaos. How do I know this?<br />
<br />
<strong>I DON’T <span class="caps">KNOW</span>.</strong>]]></summary><updated>2009-04-30T02:41:10-04:00</updated><published>2009-04-30T02:41:10-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/1085512-in-praise-of-uncertainty' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/908042</id><title>On Water And Plastic</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://static3.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/Rubber_duck.jpg?1235702682' alt='' /></p>


	<p>Much has been said about the <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Accelerating_change#Kurzweil_and_The_Law_of_Accelerating_Returns"> exponential manner in which technology has been advancing</a>  in recent years. I was born in 1970 and I have always been a huge music lover. During my life, I’ve moved from the 8-track and vinyl records to cassette tapes, cds and now iTunes. Cell phones have become an integral part of our lives, but anybody older than 30, remembers a time when telephones where stationary and featured a rotary dialing system. Yes, things have really changed in the last decades, and 2009 marks the centennial of an invention that, in many ways, made all these changes possible. Today, we can’t turn around without encountering something made of plastic. This relentless ubiquity makes it hard to believe that plastic has not always been a part of our world.</p>


	<p>The Age of Plastics began in 1909 when <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leo_Baekeland"> Leo Baekeland</a> created <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bakelite"> Bakelite</a>, a synthetic polymer composed of phenol and formaldehyde. Since then, the world has never looked the same. Toothbrushes, chairs, shopping bags, Nylon shirts, Teflon frying pans, car bumpers, Tupperware containers, sunglasses, <span class="caps">GPS</span> navigation devices, Gore-Tex jackets, bobble-head dolls and the very keyboard that I use to type these words, are all entirely or partially made of plastic.</p>


	<p>It is ironic and paradoxical that the material responsible for drastically changing the world is also the same one that refuses to change. Before plastics, all natural elements coexisted in a constant and cyclical mutation. The transformation cycles were, in most cases, relatively short. If you threw a banana peel on a field and came back to the same spot a week later, it would have disappeared. Worms, birds and erosion would have quickly reintegrated it into the system. Due to its insolubility in water and chemical inertness, plastic waste can take a thousand years to completely degrade. The <a href="http://www.googobits.com/articles/1604-plastic-bag-pollution.html"> ecological consequences</a> of plastic’s durability are just beginning to be understood, but one thing is certain, resistance to the natural process of degradation can be extremely destructive. Still, this is not an article on the ecological consequences of plastic pollution. It is a short meditation on the beauty and necessity of <a href="http://www.nmhschool.org/tthornton/tale%20of%20the%20sands.php"> change</a> as it applies to nature and our consciousness.</p>


	<p>Compared to plastic, water is one of the most harmonious substances, and it quickly and easily integrates into its environment. The water molecule’s structural simplicity grants it the graceful fluidity that has allowed for life to exist on our planet. Wherever there is water, there is life. The opposite can be said about plastic, its complex molecular structure that refuses to change, destroys life around it. Similarly, in our lives; simplicity, generosity and a willingness to transform ourselves allow us to gracefully interact with our environment; convolution, concealment and rigidity threatens to destroy everything inside and around us.</p>


	<p>Water has no fear, it runs, it drips, it waves, it crystalizes and evaporates. Water changes over and over again without ever losing its essence, and its flow brings life and beauty to our world. The Niagara Falls, the River Nile, Arctic icebergs, rainbows and tropical storms are all incarnations of the same flow. We are no exception, water enters and leaves our bodies during our entire lifetime, constantly replenishing 75% of our physical mass. The Niagara Falls have been in me, and a part of me will eventually become a rainbow. So, if change produces so much beauty, why would we want to be plastic? if transformation is life, why would we want to be lifeless?</p>


	<p>For centuries, children were allowed to be innocent and the elder were considered wise and respectable. Today, thanks to a phenomenon that advertising and marketing agencies call <a href="http://www.cbc.ca/consumers/market/files/money/sexy/marketing.html"> “age compression”</a>, children strive to look older and the old obsess on looking younger. Age compression is based on making you feel inadequate with your own age and then selling you something that promises to resolve the “deficiency”. The idea is that, there is a perfect age where you are perceived as young, strong, healthy and independent, and you should strive to achieve and maintain it. Whether you are dressing up to pretend you’re not a child or buying a sports car to pretend you are not older, age compression wants a vast majority of the population to spend money in a vain attempt to remain unchanged.</p>


	<p>Praising inertness over change may be profitable for advertisers and corporations, but certainly has not been beneficial for society at large. We live in a culture where beings who, for millions of years have been composed of 75% water, are now compelled to replace live tissue and fluids in their bodies with dead and obstructive plastic inserts. Ironically, this ugly practice is done in the name of beauty. But the worst damage is not  physical but psychological, living in a constant state of perceived inadequacy has taken a heavy cultural toll.</p>


	<p>Once, looking at an ad for Viagra, a wise old man told me: “Why the hell would I want to go there again?”. When I asked him what he meant, he explained that the reason why our sex drive and potency decreases as we age is because it allows us to become more contemplative and thus more able to focus on the approaching miracle of death. He mentioned that most ancient cultures understood this well, and incorporated this knowledge into their traditions. Their elders were wiser and more courageous because of these contemplations, while, in his view, today’s older generation is just old and afraid.</p>


	<p>Of course modern western cultures don’t like to talk about death, let alone regard it as a miracle. Contemplating death would assume aging and in the west we are engaged in the futile practice of denying the passage of time. In order to live a full life, we must prepare to welcome death, let ourselves be water and flow. Plastic, like an expressionless Botox-filled face, is lifeless. Isn&#8217;t an instant of transformation worth more than an eternity of lifelessness?</p>]]></summary><updated>2009-03-09T22:32:21-04:00</updated><published>2009-03-09T22:32:21-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/908042-on-water-and-plastic' rel='alternate'/></entry><entry><id>tag:db1@shopify.com,2009:articles/908032</id><title>De Agua y Plástico</title><summary type='html'><![CDATA[<p><img src='http://static3.shopify.com/s/files/1/0015/5572/files/Rubber_duck.jpg?1236647629' alt='' /></p>


	<p>Mucho se ha dicho sobre la manera exponencial en que ha avanzado la tecnología en los últimos años. Yo nací en 1970 y desde muy pequeño he sido un gran amante de la música. En el transcurso de mi vida he pasado del 8-track y las grabaciones en vinilo a los cassettes, discos compactos y ahora iTunes. Los teléfonos celulares son hoy parte integral de nuestras vidas, pero cualquier persona mayor de 30 años recuerda los tiempos en que los teléfonos eran fijos y usaban un sistema de marcación de disco. Sí, las cosas han cambiado radicalmente en las últimas décadas, y el 2009 marca el centenario de la invención que, en gran parte, hizo posibles todos estos cambios. Hoy no podemos mirar a nuestro alrededor sin toparnos con un objeto hecho de plástico. Es esta incesante omnipresencia la que nos dificulta creer que el plástico no ha sido siempre parte de nuestro mundo.</p>


	<p>La Edad del Plástico comenzó en 1909 cuando Leo Baekeland creó la Baquelita, un polímero compuesto de fenol y formaldehído. A partir de ese momento, el mundo nunca volvió a ser el mismo. Cepillos de dientes, sillas, medias de Nailon,  defensas de coches, sartenes de Teflón, lentes de sol, Tupperwares, muñecas Barbie, licuadoras, discos compactos y el teclado con el que escribo estas palabras, están todos parcial o totalmente hechos de plástico.</p>


	<p>Es irónico y paradójico que el material responsable por la drástica transformación de nuestro mundo, sea el mismo que se resiste al cambio. Antes del plástico, los elementos naturales existían en una constante y cíclica co-transformación. Los ciclos eran, en su mayoría, relativamente cortos. Si tirabas una cáscara de plátano en el campo y regresabas al mismo lugar una semana después, ésta habría desaparecido. Los gusanos, las aves y la erosión la reintegraban rápidamente al sistema. Gracias a su insolubilidad en el agua y su inerte estructura química, los desechos plásticos pueden tomar hasta mil años en desintegrarse. Las consecuencias ecológicas de la gran durabilidad del plástico apenas están siendo comprendidas, pero de lo que no hay duda es que la resistencia al proceso natural de biodegradación es sumamente destructiva. Sin embargo, este no es un artículo sobre la contaminación causada por los desechos plásticos, sino una corta reflexión sobre la belleza y necesidad del cambio, aplicada a la naturaleza y a la consciencia.</p>


	<p>En contraste con el plástico, el agua es una de las substancias más armónicas que existen, y se integra rápida y fácilmente a cualquier entorno. Su simple estructura molecular le brinda la gracia y fluidez que han permitido la existencia de vida en nuestro planeta. De hecho, en donde hay agua, hay vida. Lo opuesto sucede con el plástico, su compleja e inmutable estructura molecular destruye la vida a su alrededor. De manera similar, en nuestra vida, la simpleza, la generosidad y la disposición para transformar nuestro ser, nos permiten interactuar positivamente con nuestro entorno; la complicación, el hermetismo y la rigidez, amenazan con destruirnos por dentro y por fuera.</p>


	<p>El agua no tiene miedos, corre, llueve, ondea, se cristaliza y evapora. El agua cambia una y otra vez, mas nunca pierde su esencia, y a su paso va dejando tras de sí ejemplos de vida y belleza. Las cataratas del Niágara, el río Nilo, el Ganges, los témpanos del Ártico, el arco iris y las tormentas tropicales, son todos encarnaciones de un mismo flujo. Nosotros no somos la excepción, durante la vida el agua entra y sale de nuestro cuerpo, recreando constantemente el 75% de nuestro ser. El Niágara ha sido parte de mí y, eventualmente, yo seré parte de un arco iris. Entonces, si el cambio produce tanta belleza, ¿por qué querríamos ser plástico? Si la transformación es sinónimo de vida, ¿por qué querríamos ser inertes?</p>


	<p>Por siglos, a los niños se les permitió la inocencia y a los viejos se les consideró como sabios dignos de respeto. Hoy, gracias a un fenómeno que los publicistas y mercadólogos llaman &#8220;Compresión de edad&#8221;, los niños se esfuerzan en parecer mayores y los viejos se obsesionan con aparentar juventud. El concepto básico de la compresión de edad es el implantar en el público un sentimiento de disgusto por su edad real, para después venderle un producto que resuelva la &#8220;deficiencia&#8221;. La idea es que existe una edad perfecta en la que somos percibidos como fuertes, saludables e independientes y la meta es alcanzar y mantener esa edad. Ya sea que hablemos de una niña que se viste provocativamente para pretender ser mayor, o de un tipo mayor que compra un auto deportivo para pretender ser joven, la compresión de edad desea que una gran mayoría de la población se sienta inadecuada y gaste su dinero en un intento banal de permanecer inmutable.</p>


	<p>Exaltar la parálisis por sobre el cambio puede ser muy rentable para publicistas y corporaciones, pero no ha sido beneficioso para la sociedad en general. Vivimos en una cultura en la cual, seres que por millones de años fueron 3/4 partes de agua, se ven persuadidos a remplazar tejido vivo y fluido de sus cuerpos por obstructivos implantes plásticos. Irónicamente, esto se hace en nombre de la belleza. Pero el peor daño de esta práctica no es el físico sino el psicológico, vivir en un constante desencanto con nuestro propio ser tiene un enorme costo cultural.</p>


	<p>En una ocasión, mirando un anuncio de Viagra, un viejo sabio me dijo: &#8220;¿por qué demonios habría yo de querer regresar a todo eso?”. Le pregunté a qué se refería y me explicó que la razón por la cual nuestra potencia sexual disminuye al envejecer es para que podamos ser más contemplativos y, por lo tanto, más capaces de enfocar nuestra atención en el inminente milagro de la muerte. Mencionó que la mayoría de las culturas antiguas entendían esto bien y lo incorporaban en sus tradiciones. Gracias a estas contemplaciones, sus viejos eran más sabios y valientes, mientras que, según él, nuestros viejos son hoy cada vez más seniles y llenos de miedos.</p>


	<p>Desgraciadamente, a la cultura occidental moderna no le gusta hablar de la muerte, mucho menos considerarla un milagro. Contemplar la muerte requeriría aceptar el proceso de envejecimiento y, en la Edad del Plástico, nos hemos alistado en una inútil batalla contra el paso del tiempo. Para vivir una vida plena, hay que prepararse para recibir la muerte, convertirse en agua y fluir. El plástico, como una cara llena de Botox, es indiferente e inexpresivo. ¿No es un instante de transformación más valioso que una inerte eternidad?</p>]]></summary><updated>2009-03-09T22:31:23-04:00</updated><published>2009-03-09T22:31:23-04:00</published><author><name>Sergio Toporek</name></author><link href='http://shop.toporek.com/blogs/toporek-blog/908032-de-agua-y-plastico' rel='alternate'/></entry></feed>